Ya hemos revisado 5 de los 7 grupos de causas enumeradas en nuestra publicación inicial. En esta última publicación analizaremos como la Falta de Medición e Indicadores junto con la “no búsqueda” de “Quick Wins” pueden influir en el éxito de estos procesos.
Falta de Medición e Indicadores:
“Si no sabemos si estamos cambiando, entonces no lo estamos haciendo”
Un error común es iniciar un proceso de cambio o transformación sin indicadores claros. Con la intención de avanzar y hacerlo velozmente, a veces la expectativa es que será evidente el cambio cuando lo logremos. Pero la falta de indicadores puede también reflejar una ausencia de reflexión sobre la necesidad del cambio o la oportunidad que la transformación puede traer – si decidimos cambiar, ¿Qué esperábamos cuando lo hicimos? ¿Cuál es el beneficio? De igual forma, debería incluirse en la definición inicial cual es la meta, y cuáles serán los indicadores que nos permitirán confirmar que vamos en la dirección correcta, o que en definitiva nos mostraran que no elegimos el camino correcto.
En gestión, identificamos dos tipos de indicadores: De resultados y de desempeño. Los primeros sirven para medir lo que logramos (o no), no hay gestión sobre ellos ya que son literalmente el resultado de nuestras acciones. Están asociados a las metas (financieras, comerciales, de clima organizacional, impacto GSE, etc.). Los de desempeño nos permiten medir el avance de acciones que creemos impactarán los resultados o metas – sobre estas controlamos el avance de los esfuerzos.
Los indicadores de resultados a medir deben ser alineados a como la empresa genera el valor y como históricamente se mide el valor; deben ser simples y pocos – financieros y comerciales son típicamente esperados para un proceso de transformación.
Los indicadores de desempeño deben mostrar la adherencia a las prácticas nuevas requeridas y al logro de indicadores precursores de los resultados – algunas veces aparecen indicadores nuevos, pero en general son típicos y esperados. En cada área, esfuerzo o equipo, no deben ser más de tres.
Los líderes y responsables deben conocer, entender, pedir/medir, reportar y analizar el avance de sus indicadores, y los deben utilizar para tomar decisiones y para dar feedback a sus equipos en el proceso, para lograr los objetivos. Si realmente lo hacen, los equipos avanzan hacia el logro de ellos y las transformaciones mejoran su probabilidad de éxito, y también su velocidad para alcanzarlo.
La “No Búsqueda” de Quick Wins:
En la mayoría de las organizaciones modernas, las presiones por procesos de transformación “rápidos” son altas. Existe presión para comprometer plazos acotados para lograr resultados, tanto por parte de los analistas de las acciones si las empresas son transadas en bolsa, como por las instituciones financieras que prestan el dinero y temen no recuperarlo, así como también de los dueños de estas, por el riesgo de no tener los retornos esperados. A nivel de colaboradores de las empresas, un proceso de transformación también genera ansiedad – ellos son los responsables de llevarlo a cabo, y el fracasar puede implicar la pérdida de su fuente laboral y de ingresos.
El proceso de transformación parte desde la incertidumbre y dirige los esfuerzos hacia lo distinto/desconocido. En primera instancia, un buen diagnóstico (certero, simplificado, claro y creíble) puede allanar el inicio del proceso de cambio, pero al cabo de algunas semanas las preguntas dentro de las organizaciones sobre si “estamos logrando los objetivos” serán inevitables.
Un diagnóstico claro generalmente facilita la identificación de aquello que primero cambiará – la eliminación de áreas o gastos ineficientes, el cambio de formas de hacer los procesos, la disminución o control de la generación de perdidas operacionales, entre otros, son objetivos de logros “rápidos” (“quick wins”) que deben ser explícitos y controlados, para dar credibilidad y oxígeno a un proceso que lleve al logro de la transformación.
Sin resultados rápidos el cuestionamiento sobre el “para qué” de la transformación se mantiene, y fracasan los esfuerzos.