“I Failed my way to success” Thomas Edison

Thomas Edison, un exitoso inventor y empresario norteamericano, reconoció hacia el final de su carrera que su camino hacia el éxito estuvo pavimentado con muchos fracasos y errores. Su frase refleja lo que muchas organizaciones y sus líderes enfrentan cuando se embarcan en un proceso de transformación – lograr un proceso exitoso es difícil, y en general, no tenemos una guía o preparación que facilite el camino.

Las transformaciones son quizás los procesos más complejos que las organizaciones enfrentan. A pesar de que más de un tercio de los gerentes generales de empresas reconocen que están o estuvieron durante el último año en un proceso de transformación, sólo un 12% de ellos indica que lograron los objetivos[1]. Lo que es más, este porcentaje no ha variado en los últimos 20 años, a pesar de la gran cantidad de aprendizajes e investigación que se ha generado sobre el tema.

¿Qué es un proceso de transformación?

Un proceso de transformación son acciones, ordenadas a través de procesos, donde una empresa u organización cambia su quehacer para producir valor a sus clientes, transformando su capacidad de competir para generar resultados económicos. Se gatillan generalmente porque una empresa/organización no está consiguiendo los resultados esperados. Ya sea porque ha perdido su capacidad o porque comparativamente no está logrando competir exitosamente.

Las transformaciones son oportunidades de las organizaciones de mutar y cambiar para evitar desaparecer o disminuirse hasta perder su esencia o relevancia – también, para ganar. Por lo anterior, éstas son escasas por definición. Una empresa o área no puede “transformarse” muchas veces en un periodo de tiempo – generalmente tiene solo una oportunidad para lograrlo. Es por ello que, ante la falta de liderazgos decisivos, muchas veces las organizaciones postergan las acciones para iniciar un cambio, con la creencia de que el riesgo de fracasar implica la muerte, pero olvidando que la no acción también conjura la muerte, quizás sólo de manera más lenta.

De nuestra experiencia en más de 250 proyectos en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, hemos recogido algunos aprendizajes y reflexiones sobre por qué algunas transformaciones finalmente fracasan.

De manera sencilla, hemos agrupado las principales causas de fracaso de las transformaciones en siete categorías:

1.       Liderazgo y convicción

2.       Claridad: sentido y dirección del cambio

3.       Fundacionales (higiénicos)

4.       Velocidad

5.       Preparación del equipo y Recursos

6.       Medición e Indicadores

7.       Logros rápidos (Quick Wins)

Profundizaremos en cada uno de ellos en una serie de publicaciones, donde explicaremos qué comprenden y por qué se producen. Compartiendo nuestras recomendaciones para procesos exitosos de transformación.

Esperamos sea una lectura amena y clara, y los invitamos a reflexionar y comentar sus opiniones y aprendizajes.


[1] https://hbr.org/2024/05/transformations-that-work